La Orquesta del Festival y el Coro de Cámara Ainur protagonizarán uno de los programas centrales de la XX edición del Festival de Música Religiosa de Canarias, titulado ‘Resonancias del alma’. Este ciclo de conciertos, que mantiene la vocación del festival de difundir el repertorio sacro en espacios patrimoniales singulares, ofrecerá cuatro citas entre el 19 y el 22 de marzo en templos históricos de Gran Canaria y Tenerife.
El recorrido comenzará el jueves 19 de marzo, a las 20:00 horas, en la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, en Las Palmas de Gran Canaria, y continuará el viernes 20 de marzo, también a las 20:00 horas, en la iglesia de Santa Brígida, en este municipio medianero. Los conciertos se trasladarán el sábado 21 de marzo, a las 20:30 horas, a la iglesia de la Concepción, en San Cristóbal de La Laguna, y culminarán el domingo 22 de marzo, a las 12:30 horas, en la iglesia de San Marcos, en Icod de los Vinos.
La organización subraya que la XX edición del Festival de Música Religiosa de Canarias programa un total de 16 conciertos repartidos por diferentes municipios del Archipiélago, con el objetivo de acercar la música clásica de temática religiosa a todo tipo de públicos, en muchos casos con entrada libre hasta completar aforo. Bajo la dirección artística del festival, ‘Resonancias del alma’ se presenta como una oportunidad única para disfrutar de la sonoridad conjunta de la Orquesta del Festival y el Coro de Cámara Ainur en un viaje espiritual a través de algunas de las páginas más significativas del repertorio sacro.
El Festival de Música Religiosa de Canarias cumple 20 años este 2026 con un programa que “invita a la introspección”, explicó su director, el músico canario Gregorio Gutiérrez, durante la rueda de prensa en la que se presentó la vigésima edición del festival. Gutiérrez recordó que “los comienzos fueron modestos” hasta llegar a un programa cultural que visita siete de las ocho islas del Archipiélago “porque es muy importante descentralizar la cultura y salir de las área capitalinas”, detalló el director, conocido por la importancia que da al encuentro de la música clásica con públicos poco habituales.
El festival desarrolla este año cuatro programas musicales a lo largo de un mes, desde el 26 de febrero al 22 de marzo, se dirige a un público que va más allá de los círculos melómanos y, al celebrarse en iglesias, “atrae a personas no sometidas al protocolo habitual en los auditorios”. El acceso es libre y gratuito. Concebido como un festival para desarrollar en coincidencia con el periodo de la Cuaresma, el programa contempla la presentación de obras de temática religiosa, no solo litúrgica, “con un repertorio básico de la cultura europea” que invita “a la introspección”, dijo Gutiérrez, al tiempo que destacó: “la música religiosa o la llamada música del canon clásico necesita del silencio para que el sonido se valore”.
“Seguimos siendo modestos, pero ambiciosos”, aseguró el director del festival, de ahí la altísima calidad de los intérpretes participantes, así como el objetivo de visitar las islas y la invitación a una autora canaria a componer una obra que se estrenará en el festival.
Se cuenta con la participación de la formación valenciana Capella de Ministrers, dirigida por Carles Magraner, un grupo “emblemático de música antigua”, dijo Gutiérrez; el organista tinerfeño Juan Luis Bordón “gran músico y compositor, que utiliza el instrumento más usado en la música religiosa”; el Grupo Vocal Reyes Bartlet, de Puerto de la Cruz, “que no necesita presentación, realiza una labor impresionante”; el Coro de Cámara Ainur (de Gran Canaria) “muy conocido, de muy alta calidad”, dirigido por Mariola Rodríguez, la soprano Alexandra Flood –”maravillosa, importante” –, el barítono Paul Armin Edelmann y la Orquesta de Cámara del festival, dirigida por Gregorio Gutiérrez.
El programa de clausura presenta el estreno absoluto de Nuntia a María Magdalena, de la tinerfeña Dori Díaz Jerez, compositora invitada este año, una autora “excelente, que maneja el color de la orquesta, muy sensible”. El encargo de una obra para su estreno absoluto en el marco del festival es una novedad desde hace un año. “Los músicos agradecen que se les encarguen composiciones, que se interpreten, y, además, grabaremos un disco con esta obra, como hicimos el año pasado”, informó el director del festival.
Un referente coral del festival
Con esta intensa agenda, el Coro de Cámara Ainur se consolida como uno de los ejes artísticos del XX Festival de Música Religiosa de Canarias, aportando su sonoridad de cámara y su especialización en repertorio sacro desde el Barroco hasta el siglo XX . Su participación en estrenos contemporáneos, en la recuperación de obras históricas y en la difusión de grandes nombres como Bach, Puccini, Scarlatti o Tomás Luis de Victoria subraya la vocación del festival de combinar tradición y creación actual, al tiempo que acerca la música religiosa a comunidades de todo el archipiélago en espacios de gran valor patrimonial y espiritual .



